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¿Qué seguridad ofrece TEPHIA SECURE?
Cómo se cifran sus archivos, qué se guarda en nuestros servidores y qué obtendría un atacante que se apoderara completamente de ellos. Sin lenguaje de marketing, solo transparencia.
Cifrado en el navegador
Sus archivos se cifran antes de salir de su ordenador y solo se descifran en el equipo del destinatario.
La clave nunca llega al servidor
Cada envío tiene su propia contraseña aleatoria de 32 caracteres. Nuestro servidor nunca la ve.
Metadatos para el justificante
Lo único que podemos leer son datos como nombres de archivo, direcciones, fechas y horas. El justificante de entrega los necesita.
Cómo funciona el cifrado
- ContraseñaSu navegador crea una contraseña aleatoria: 32 caracteres, unos 190 bits.
- ClaveArgon2id deriva de ella la clave, lo que encarece cada intento de adivinarla.
- CifrarAES-256-GCM cifra el archivo y detecta cualquier modificación posterior.
- CargarSolo entonces sale el archivo, mediante TLS 1.2 o 1.3. La contraseña se queda con usted.
La contraseña no forma parte del enlace. Usted la comunica por una segunda vía, por ejemplo en un correo aparte o por teléfono. Quien intercepte solo el enlace no puede abrir el archivo.
Buzón de carga
Quien carga documentos para usted los cifra en su navegador de la misma manera. El servidor solo conoce un valor de verificación de la contraseña, con el que no se puede descifrar nada.
Excepción: para que pueda volver a encontrar la contraseña, se la enviamos por correo electrónico al crear el buzón de carga. Pasa una vez por el servidor y no se guarda.
Complemento de Outlook
El complemento cifra directamente en Outlook. La contraseña pasa por su propio sistema de correo, no por nuestro servidor; los archivos, en cambio, no pasan por su sistema de correo.
Dos vías: TEPHIA SECURE envía a cada destinatario su propio enlace y la contraseña va en su correo; o el enlace va en su correo y la contraseña llega en un segundo correo. Quien tenga el enlace y la contraseña puede descargar los archivos, como ocurre con cualquier envío por correo electrónico. En la segunda vía, las descargas pueden limitarse a las direcciones de los destinatarios; entonces se necesita además un código enviado a su buzón.
Detalles técnicos
- Derivación de clave: Argon2id con 64 MB de memoria, 4 pasadas y 2 hilos, seguido de HKDF-SHA256
- Cifrado: AES-256-GCM, con salt aleatorio propio (32 bytes) e IV (12 bytes) por envío
- Cifrado por bloques: el archivo se cifra y se carga en bloques de 8 MiB, cada uno con su propio nonce (IV XOR número de bloque); el número de bloque y una marca de último bloque como datos autenticados adicionales (AAD) impiden que los bloques se intercambien, se omitan o se recorten. Así son posibles archivos de hasta 2 GB
- Sin WebAssembly (bloqueado, por ejemplo, por una directiva de la empresa): PBKDF2-SHA512 con un millón de iteraciones
- Varios archivos o carpetas se empaquetan en un ZIP en el navegador antes del cifrado
- Transporte: TLS 1.2 o 1.3 con secreto perfecto hacia adelante (forward secrecy), HSTS durante dos años, Content Security Policy estricta
- Contraseñas de inicio de sesión: scrypt con salt individual; el segundo factor es obligatorio
Qué hay en nuestro servidor
Solo cifrado, o nada en absoluto
- Contenido de sus archivos: solo cifrado
- Contraseña y clave de un envío: nunca
- Contraseña de un buzón de carga: solo un valor de verificación
- Contraseñas de inicio de sesión: solo como hash
- Inicio de sesión con Microsoft: nada, eso se queda en Microsoft
- Datos de pago: nada, los gestiona Stripe
Legible, para el justificante
- Nombres y tamaños de archivo; en un ZIP, también los nombres que contiene
- Etiqueta y mensaje
- Remitente con nombre, dirección y organización
- Direcciones de los destinatarios, si enviamos nosotros el enlace o las descargas están limitadas
- Fechas y horas, dirección IP y ubicación aproximada en la descarga
- Sumas de comprobación de los archivos (SHA-256), calculadas en su navegador
Los correos con el enlace para sus destinatarios y los avisos como «Su archivo se ha descargado» los enviamos a través de Microsoft 365 y Hornetsecurity (reenvío y análisis de virus y spam). No contienen nombres de archivo, solo la etiqueta que usted mismo elige o el número de archivos; la contraseña de un envío no figura en ninguno de nuestros correos. El PDF del justificante de entrega, que sí contiene los nombres de archivo, solo se adjunta si usted lo activa en su cuenta.
¿Y si alguien se apodera del servidor?
Partimos del peor caso: un atacante tiene el control total del servidor, la base de datos y el almacenamiento de archivos.
Lo que obtendría
- Archivos cifrados que estén en ese momento en el servidor, ilegibles sin la contraseña
- Metadatos: quién envió qué a quién y cuándo, nombres de archivo y direcciones. Un nombre como "Divorcio_Garcia.pdf" ya revela algo.
Lo que no obtendría
- Contenido de envíos y buzones de carga anteriores: las contraseñas nunca estuvieron en el servidor, y 190 bits no pueden descifrarse por fuerza bruta
- Archivos eliminados: tampoco están en ninguna copia de seguridad
- Contraseñas de Microsoft y datos de pago
Cómo nos protegemos
- Conservación breve: los archivos se eliminan tras la descarga. Lo que ya no está no puede robarse.
- Código de una sola fuente: la aplicación web carga su código exclusivamente desde nuestro propio servidor, y una Content Security Policy estricta impide la inyección de código.
- Acceso restringido: mantenimiento solo con clave y solo desde redes fijas; además, las organizaciones están separadas en la base de datos.
- Notificación en caso de emergencia: si detectamos una intrusión, informamos sin dilación indebida a las organizaciones afectadas (art. 33 RGPD).
¿Cuánto se tardaría en descifrar un archivo interceptado?
Incluso con mil millones de tarjetas gráficas, un atacante necesitaría de media unos 4 × 1037 años.
Supongamos que alguien intercepta un archivo cifrado, durante la transmisión o en el servidor. Sin la contraseña, lo único que puede hacer es probar una contraseña tras otra. De media, este es el tiempo que tardaría:
A modo de comparación: el universo tiene unos 1,4 × 1010 años. Incluso mil millones de tarjetas gráficas necesitarían unas 1027 veces más tiempo.
Por qué se tarda tanto
- Contraseñas largas y aleatorias: cada envío recibe su propia contraseña de 32 caracteres, creada en su navegador. Son unas 2,3 × 1057 posibilidades (190 bits).
- Cada intento es costoso: antes de poder comprobar una contraseña, esta tiene que pasar por Argon2id, con 64 MB de memoria y cuatro pasadas. Esto ralentiza deliberadamente las tarjetas gráficas y el hardware especializado.
- La propia clave (AES-256), con 2256 posibilidades, sería aún más difícil de adivinar que la contraseña.
¿Y los ordenadores cuánticos?
Según el estado actual de los conocimientos, un ordenador cuántico puede, como mucho, reducir a la mitad el número de bits al probar todas las posibilidades. Matemáticamente, 190 bits pasarían a ser 95, y cada intento seguiría teniendo que pasar por Argon2id. También eso queda muy lejos de cualquier potencia de cálculo previsible.
Las cifras están estimadas con generosidad a favor del atacante y redondeadas a una cifra significativa. Se basan en la media, es decir, en la mitad de todas las posibilidades.
Por tanto, los ataques realistas van dirigidos a la contraseña, no al cifrado: quien consigue a la vez el enlace y la contraseña no tiene nada que descifrar. Por eso ambos viajan siempre por vías distintas; véase Qué puede hacer usted mismo.
Dónde se guardan los datos y durante cuánto tiempo
Qué puede hacer usted mismo
- Envíe la contraseña y el enlace por separado, nunca en el mismo mensaje.
- Inicie sesión con Microsoft y desactive el inicio de sesión con contraseña, o utilice una llave de seguridad o passkey.
- Elija nombres de archivo neutros si el propio nombre es confidencial.
- Limite las descargas a las direcciones de los destinatarios: así, el enlace y la contraseña por sí solos no bastan.
Límites que declaramos abiertamente
- Podemos leer metadatos como nombres de archivo, direcciones, fechas y horas; el justificante de entrega los necesita.
- La contraseña de un buzón de carga pasa una vez por nuestro servidor, Microsoft 365 y Hornetsecurity al crear el buzón de carga.
- Microsoft y Hornetsecurity ven lo que contienen nuestros correos: remitente, etiqueta, su mensaje, el enlace, fechas y horas, sin nombres de archivo y nunca la contraseña de un envío.
- La comprobación al enviar del complemento de Outlook la entrega Cloudflare, para que el envío de correos no dependa de la disponibilidad de nuestro servidor. Cloudflare ve la dirección IP y el identificador del navegador, no los contenidos.
- Podemos leer la suma de comprobación de cada archivo. No revela ningún contenido, pero muestra si se ha transferido un archivo que alguien ya conoce.
- Como en cualquier cifrado en el navegador, la protección de los nuevos envíos depende de que el código de la aplicación web se entregue sin alteraciones; por eso protegemos el propio servidor con especial cuidado.
¿Ha encontrado una vulnerabilidad? Comuníquela de forma confidencial a la dirección que figura en nuestro security.txt.